Nuevo look, mismo espíritu: Flor de Caña renueva sus botellas y celebra 135 años de legado

La icónica marca de ron presenta una actualización visual de su portafolio que refuerza su posicionamiento premium, sin alterar la esencia, calidad ni valores que la han definido desde 1890.

Ron Flor de Caña
El nuevo rostro de la botella de ron Flor de Caña.
Miriam Ñiquen
prensa@tvolima.pe

En el marco de su 135 aniversario, Flor de Caña presenta la renovación visual de su portafolio de botellas, una evolución estética que responde a los nuevos códigos del consumidor contemporáneo sin perder la esencia que ha acompañado a la marca desde su fundación en 1890.

Bajo el concepto “Nuevo look, mismo espíritu”, esta actualización reafirma su identidad y proyecta una imagen más moderna, elegante y exótica.

La nueva imagen busca mejorar la claridad y coherencia del portafolio, facilitando la identificación de cada expresión y elevando la experiencia visual en el punto de venta. Este cambio no solo responde a una tendencia estética, sino a una estrategia que consolida su presencia dentro del segmento premium, conectando con un consumidor que valora tanto el diseño como la historia, el origen y la autenticidad detrás de cada producto.

Aunque el exterior evoluciona, el contenido permanece intacto. Cada botella de Flor de Caña continúa albergando el mismo ron que ha ganado reconocimiento internacional: un destilado añejado de manera natural a la sombra de un volcán activo, sin azúcar añadida y elaborado bajo un riguroso modelo de producción responsable.

Este enfoque integral permite que la marca mantenga su promesa de calidad, al mismo tiempo que se adapta a los nuevos hábitos de consumo, donde la estética, la sostenibilidad y el storytelling juegan un rol clave en la decisión de compra.

Un diseño que refuerza el legado y la sostenibilidad

La nueva identidad visual resalta los pilares que definen el ADN de Flor de Caña: su legado familiar de cinco generaciones, su origen volcánico en Nicaragua y su firme compromiso con la sostenibilidad. Estos elementos ahora se comunican con mayor fuerza a través de etiquetas más limpias, tipografías refinadas y detalles gráficos que transmiten carácter y sofisticación.

Además del diseño, la marca continúa destacando por sus certificaciones internacionales, siendo uno de los pocos rones del mundo certificados Carbono Neutral y Fair Trade. Este atributo no solo refuerza su compromiso ambiental y social, sino que se convierte en un valor diferenciador para un consumidor cada vez más consciente y exigente.

“Esta nueva imagen refleja la evolución natural de Flor de Caña. Nos permite conectar mejor con el consumidor actual, reforzando nuestro origen, legado familiar y compromiso con la calidad y la sostenibilidad, mientras seguimos construyendo la marca en el segmento premium”, señala Michelle Fiol, Brand Manager de Flor de Caña.

La renovación de imagen marca así un nuevo hito en la historia de la marca, celebrando 135 años de tradición, innovación y excelencia.

Un cambio que mira hacia el futuro sin renunciar a su esencia, confirmando que, en Flor de Caña, el espíritu sigue siendo el mismo, solo que ahora con un nuevo look.

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