La empresaria y figura pública Melissa Klug denunció formalmente a Bryan Torres por la agresión física cometida contra su hija Samahara Lobatón, luego de ver un video que evidencia el violento ataque.
Afectada emocionalmente, Klug exigió que el presunto agresor sea encarcelado y que el caso no quede impune.
Según relató al diario Trome, Melissa Klug no había visto las imágenes anteriormente porque Samahara habría ocultado el episodio por miedo a que Torres fuera detenido. Sin embargo, tras acceder al material difundido públicamente, tomó la decisión inmediata de acudir a una comisaría para presentar la denuncia correspondiente.
“Ver que casi matan a mi hija fue devastador. Él pesa 100 kilos y mi hija 38 kilos. Ese hombre debería estar preso, es un ser despiadado; tiene madre, hijas y hermanas”, expresó Klug, conmocionada por la brutalidad del ataque.
El testimonio de la empresaria pone en evidencia una problemática recurrente en los casos de violencia de género, donde las víctimas suelen minimizar o esconder las agresiones por miedo, dependencia emocional o presión psicológica. Melissa fue enfática al señalar que no se trató de una discusión, sino de un acto de violencia extrema. “Ese hombre no la golpeó, quiso matar a mi hija”, sostuvo.
Tras ver el video, Klug aseguró que su reacción fue inmediata y desesperada. “Recién me lo mandaron y casi me muero. Me puse muy mal y fui directo a la comisaría”, contó, dejando en claro que la denuncia busca proteger a su hija y sentar un precedente frente a este tipo de hechos.
Samahara Lobatón necesita apoyo profesional urgente
Además de exigir sanciones penales contra Bryan Torres, Melissa Klug manifestó su profunda preocupación por el estado emocional de Samahara Lobatón. Según explicó, su hija atraviesa un momento de extrema vulnerabilidad y requiere atención psicológica profesional, aunque hasta el momento se ha negado a recibir ayuda.
La empresaria también reveló que Samahara intentó ocultar partes del video para evitar que su agresor enfrente consecuencias legales, una conducta que especialistas suelen identificar como un mecanismo de protección hacia el victimario. “No lo mostró por miedo a que lo metan preso”, indicó.
Melissa Klug insistió en que la gravedad de los hechos amerita la intervención de las autoridades, no solo para sancionar al agresor, sino también para garantizar que Samahara reciba el acompañamiento psicológico necesario. Incluso, pidió que se evalúe la posibilidad de exámenes psicológicos obligatorios, priorizando la protección integral de su hija.
“No sé nada de mi hija, necesita ayuda psicológica urgente. No quiere ayuda y cuando una persona no quiere, nooo. Lo he denunciado; ojalá la fiscalía me ayude para que la obliguen a ella a tomar exámenes psicológicos«, expresó Klug, a un reportero del programa Amor y fuego.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de visibilizar y enfrentar la violencia de género, reforzar las redes de apoyo y recordar que denunciar puede salvar vidas. Klug aseguró que su lucha no es solo personal, sino un llamado para que ninguna mujer normalice la violencia ni enfrente el maltrato en silencio.
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