Julián Legaspi: “No hay papel chico, a mi no me quita el sueño hacer un protagónico”

El reconocido actor Julián Legaspi conversó con TVOLima. En esta entrevista, el intérprete hizo un repaso de su carrera y confesó que no era de su agrado firmar autógrafos. ¡Entérate por qué!

julian legaspi
Julián Legaspi en entrevista con TVO Lima (Foto: Difusión)
Miriam Ñiquen
prensa@tvolima.pe

Dueño de un gran talento para la actuación, Julián Legaspi Oxandabarat ha logrado ser reconocido en el medio artístico por su constancia y disciplina al momento de interpretar importantes papeles en las diferentes producciones nacionales y extranjeras.

Si bien es cierto, su carrera la inició siendo un adolescente formando parte del elenco de la obra de teatro Relaciones peligrosas y luego en la película Todos somos estrellas, su salto a la fama se dio cuando fue protagonista de la serie peruana ‘El Angel Vengador: Calígula’, en el año 1993.

Tras disfrutar de popularidad, la exposición en los medios y el asedio de sus fans, Legaspi consideró que el papel de ‘Calígula’ había terminado y debía continuar. En adelante llegaron producciones como Los de arriba y los de abajo, Malicia, Cuando los ángeles lloran; entre otras importantes producciones peruanas de la época de los noventas y diferentes obras de teatro.

Julián Legaspi también formó parte del elenco de la reconocida serie ‘Al Fondo hay sitio’, donde hizo el papel de Angel Gaviria, nombre por el cual aún lo reconocen en las calles. Ahora lo vemos en la pantalla chica en la telenovela ‘Dos hermanas’, interpretando a Fernando.

Dos Hermanas regresó y mantiene alta sintonía. ¿Cómo van las grabaciones?

Estoy muy contento que Michelle Alexander haya decidido retomar las grabaciones de la telenovela que dejamos de grabar debido a la pandemia. Esta es una novela cara, con muchos actores renombrados y locaciones.  Empezamos con muchas ganas este nuevo inicio y con todos los protocolos de seguridad, salimos adelante.

¿Cuál es tu opinión respecto a lo que está viviendo el mundo entero?

Es muy triste todo lo que está pasando y a esto se suman las medidas desafortunadas del Gobierno. Hubo descuido al inicio de la pandemia con la falta de pruebas moleculares, el mal manejo de la situación. Es terrible que falte oxígeno y que estemos pasando por esto todos los peruanos y aún falta, porque las vacunas van a llegar lentamente.

¿Cómo está tu familia?

Gracias a Dios, mis padres, hermanos y toda mi familia están bien. Tengo mucha suerte pero comparto de todas maneras el dolor de todos los peruanos, que muchos de nosotros, han perdido a algún ser querido.  Pero dicen que al mal tiempo buena cara.

Ante la situación que hemos vivido todos, es difícil que no te pregunte ¿Cómo viviste la primera cuarentena que ha sido la más estricta?

Me refugié en mi familia y en este amor eterno que te dan los hijos, estuve por suerte bien y además apoyado por Del Barrio que nos ayudó dándonos un porcentaje de nuestro sueldo y la verdad me sentí protegido. Sé que para todos no ha sido así, me solidarizo y he tratado de ayudar en lo posible.

¿Cuál es el mensaje que te deja esta situación?

El mensaje que a viva voz se nota es que lo más importante es el amor, la familia, los seres queridos. Lo material y todo lo demás ya pasa a un segundo término y de alguna manera debería calarnos todo eso y recobrar algunos valores que hemos perdido, la hermandad, la solidaridad, el amor, el respeto. En la historia se ha visto que después de una guerra la gente se solidariza por un breve tiempo y después otra vez se distancia, ojalá que no pase eso, que sea el comienzo de una nueva unión entre peruanos.

A lo largo de tu carrera has tenido buenos personajes, pero el que te hizo conocido fue el de Calígula.  ¿Cómo te sientes cuando la gente aún te llama por ese sobrenombre?

Para mí siempre ha sido muy bonito ser reconocido por el personaje de Calígula, pero en realidad siento que siempre ‘ser reconocido’ sin poner ningún personaje detrás es mejor. Calígula me abrió las puertas y me hice conocido de un momento a otro a los 19 años.  Ya había hecho teatro con Cattone, quien me dio la oportunidad y también una  película, pero definitivamente Calígula me abrió las puertas al espectador masivo, incluso quien estuvo en el casting fue Michelle Alexander.

En las calles antes me decían ‘Calígula’, pero después que han pasado tantos personajes empezaron a decirme Julián y eso es lo más lindo, es como si tuviera familiares, amigos y vecinos en todos lados.

Foto: TVO Lima

Hace mucho que no te vemos en un papel protagónico, ¿a que se debe?

Yo ya hice protagónicos y seguramente los voy a seguir haciendo.  En la actuación el protagonista no es el más importante de la historia, puede ser que sea el que tenga más escenas pero lo que nosotros hacemos es contar historias.

Lo que nos enseñaron los profesores de teatro es que ‘no hay personaje chico’, así seas el portero, así seas el mensajero tienes que hacerlo bien, tienes que hacerlo con intención clara, con vida y con verdad.  Entonces eso del protagonista nunca me inquietó, además en mi carrera he hecho un montón de antagonistas, no hay protagonista sin antagonista, no hay antagonista sin protagonista. He hecho unos papeles maravillosos y de carácter, estoy muy contento y satisfecho con las posibilidades que me han dado los diferentes productores. La verdad no me quita el sueño, ni siquiera pienso en eso de un protagónico.

Leí que en algún momento la fama se te había subido a la cabeza ¿Eso es verdad?

Puede ser verdad, pero fue en algún momento muy jovencito, pero se me pasó rápidamente porque me di cuenta que ese personaje ya había terminado y tenía que seguir trabajando, entonces me desahuevé rápidamente y me seguí esforzando (risas).

Foto: TVO Lima

Durante tus años de carrera ¿cuál es la anécdota que nunca vas a olvidar?

Lo que más recuerdo son los pequeños accidentes que me han pasado mientras estuve chambeando. En una oportunidad mientras estaba grabando, yo venía en una moto, creo que en ese momento me olvidé que estaba manejando, pasé la cámara y me empotré contra un parque.

Otra vez yendo al teatro me resbalé y cuando quise poner la mano para no caerme, me apoyé en un vidrio muy grande y se me clavaron como cuchillos dos vidrios en la mano, yo mismo me los saqué, me puse un polo como vendaje y me fui así al teatro. Cuando llegué estaba todo repleto de sangre, al director casi le da un infarto y me dijo: “ voy a tener que suspender la función”, yo le dije “no , no la suspendas, yo la hago”, entonces vino alerta médica y me coció ahí  rápidamente, con una anestesia local, me pusieron una venda y un guante de esos quirúrgicos y así hice la función.  Fue bien bonito porque el público valoró eso y fue el aplauso más grande de mi vida. Fue en la obra ‘Gorda’, en el teatro Marzano con Osvaldo Cattone que en paz descanse.

¿Cómo recuerdas a Ovaldo Cattone?

Con Osvaldo éramos buenos compañeros, era un buen director, un buen amigo, era muy divertido, tengo muchos recuerdos.

Yo fui el último actor a quien él dirigió. Originariamente en la obra yo no estaba, estaba Pietro Sibille, pero Pietro no pudo continuar la obra porque tenía otro compromiso y me llamaron para reemplazarlo. Acepté porque el personaje era bonito y Osvaldo me estaba llamando. Aprendí la obra en una semana y subí al escenario. 

Recuerdo que Osvaldo estaba nervioso porque era un poco complicado que en 5 días me haya podido memorizar una obra de teatro. Al hacer el personaje lo sorprendí, se emocionó y me agradeció.

Además de ‘Dos hermanas’ estás haciendo una obra de teatro benéfica…

Si, se llama ‘Nuestras mujeres’, es una obra muy divertida, la hicimos con mucho cariño con Leonardo Torres, con Bruno Odar y la dirige Aldo Miyashiro. La pueden ver por Joinnus o por Movistar Play. Es una obra donde los personajes femeninos aunque no aparecen, están presentes en la obra.

Al verla también estás colaborando con oxígeno y alimentos para los más necesitados.

Toca diferentes temas como la amistad, lealtad, el amor, la infidelidad, los hijos, el desamor y todo en un tono jovial y con mucha dinámica, es una obra moderna.

¿Alguna vez te han propuesto entrar a la política?

Una vez estaba entrando al grifo de Armendariz y apareció un personaje que después vi que era medio siniestro y me dijo ‘Julián, gente como tú se necesita en la política, toma mi tarjeta si quieres entrar, tú podrías ser congresista rápidamente’, pero yo fui desconfiado, no le hice caso. Tiempo después el hombre estaba preso. Igual yo sabía que esta persona era muy muy de derecha y yo me he situado más a la izquierda o más al centro entonces no me interesó para nada.

¿Has pasado algún mal momento con los fans cuando te piden fotos?

Muy poco en realidad porque siempre digo que sí.  De pronto a veces te agarran justo subiendo al taxi o estás llegando tarde al trabajo o tienes una emergencia.

Cuando yo empecé no había cámaras y la gente te hacía firmar un autógrafo. Eso sí era un poco pesado, a mí me encanta dar abrazos y besos, hasta las fotos me gustan pero tengo mala letra y había gente que te pedía un autógrafo en un papel higiénico y el lapicero no escribe y tenías que firmar 30 o 50 autógrafos a la salida del teatro, era como hacer otra obra más.

Ahora ya no es así, ahora te piden una selfie y eso toma menos de un minuto, no cuesta nada y le das una alegría a una persona, un buen recuerdo, por algo te lo está pidiendo. Ahora incluso con la pandemia pero lo hago de lejos.

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